Cómo poner precio a los servicios de tu laboratorio dental sin perder rentabilidad
Equipo LabPocket · 18-06-2026
El error de poner precio mirando al vecino
La mayoría de los laboratorios fija sus precios copiando a la competencia o ajustando de a poco con la inflación. El resultado es un negocio que trabaja mucho y gana poco, sin saber realmente cuánto cuesta producir cada trabajo.
Empieza por conocer tu costo real
Para cada servicio, suma tres componentes:
Materiales: el costo del disco, bloque, aleación o resina por unidad producida.
Mano de obra: las horas de técnico que toma el trabajo, valoradas al costo real por hora de tu equipo.
Costos indirectos: arriendo, electricidad, equipos, software, mantención, fresadora e impresora repartidos entre el volumen de casos.
La suma de los tres es tu costo. Si no lo conoces, cualquier precio es un acto de fe.
Define tu margen objetivo
Sobre el costo, aplica un margen que sostenga el negocio y permita reinvertir. Un laboratorio sano no apunta a sobrevivir, sino a tener excedente para renovar equipos y crecer. Si el costo de una corona es X, vender al costo o apenas encima es trabajar gratis.
Segmenta tus precios
No todos los trabajos ni todos los clientes son iguales. Puedes tener precios diferenciados por volumen, por urgencia y por tipo de cliente. Lo importante es que cada precio nazca de un costo conocido, no de una corazonada.
Revisa con frecuencia
Los costos de materiales y energía cambian. Revisa tu lista de precios al menos dos veces al año y cada vez que un insumo clave suba de forma relevante. Un sistema que centraliza tus servicios y precios hace que actualizar sea rápido y consistente para todo el equipo.
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